"Antes que la mano del poeta lo termine, todo poema es un diccionario en estado líquido. El poeta es así un domador del desorden, un dios momentáneo que separa las aguas en su mente antes de formar el cielo y la tierra de sus textos". Víctor Hurtado
"El libro de las preguntas"
Pablo Neruda© 1974 Pablo Neruda y Herederos de Pablo Neruda (Obra póstuma) XVIII
Es malo vivir sin infierno:
no podemos reconstruirlo?
XXI
Dónde está el centro del mar?
Por qué no van allí las olas?
XXI
Puedo preguntar a mi libro
si es verdad que yo lo escribí?
XXIII
Entonces no era verdad
que vivía Dios en la luna?
XXIII
Cuántas semanas tiene un día
y cuántos años tiene un mes?
XXIV
Has pensado de qué color
es el Abril de los enfermos?
XXVI
A quién engaña la magnolia
con su fragancia de limones?
XXVI
Dónde deja el puñal el águila
cuando se acuesta en una nube?
XXVIII
Por qué los pobres no comprenden
apenas dejan de ser pobres?
XIX
Verdad que es ancha la tristeza,
delgada la melancolía?
XXXI
A quién le puedo preguntar
qué vine a hacer en este mundo?
Por qué me muevo sin querer,
por qué no puedo estar inmóvil?
Por qué voy rodando sin ruedas,
volando sin alas ni plumas,
y qué me dio por transmigrar
si viven en Chile mis huesos?
XXXIV
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
XLII
Sufre más el que espera siempre
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
XLIII
Dónde van las cosas del sueño?
Se van al sueño de los otros?
Y el padre que vive en los sueños
vuelve a morir cuando despiertas?
Florecen las plantas del sueño
y maduran sus graves frutos?
XLIV
Dónde está el niño que yo fui,
sigue adentro de mí o se fue?
Sabe que no lo quise nunca
y que tampoco me quería?
Por qué anduvimos tanto tiempo
creciendo para separarnos?
Por qué no morimos los dos
cuando mi infancia se murió?
Y si el alma se me cayó
por qué me sigue el esqueleto?
XIL
Y quién salió a vivir por mí
cuando dormía o enfermaba?
LXIX
Es un cráter una venganza
o es un castigo de la tierra?
LXXII
Si todos los ríos son dulces
de dónde saca sal el mar?
Cómo saben las estaciones
que deben cambiar de camisa?
LXXIII
Entra el Otoño legalmente
o es una estación clandestina?
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"Debemos ser auténticos para con nuestra sensibilidad; fingir sentimientos es un pecado contra la imaginación. La poesía no puede intervenir en la batalla contra nosotros mismos, y las batallas contra los otros son retórica". Seamus Heaney
"La espada encendida"Pablo NerudaEditorial Losada, Buenos Aires 1970De cada paso hacia la soledad
habían regresado con cadenas
Pág. 49
El hombre rompió el tiempo.
Pág. 78
Te quema el Paraíso
te persigue el infierno.
Pág. 133
Tu eres el infinito que comienza.
Pág. 147
Ir a Índice"Geografía infructuosa"
Pablo Neruda
Editorial Losada, Buenos Aires 1972A todos, melancólicos de mi especialidad,
lo que inútilmente cargamos con pesadumbre propia
y ajena, los que pensamos tanto en las pequeñas cosas
hasta que crecen y son más grandes que nosotros,
a todos recomiendo mi claro tratamiento:
la higiene azul del viento en un día de sol,
un golpe de aire furioso y repetido
en el espacio atlántico sobre un barco en el mar,
dejando así constancia de que la salud física
no es mi tema: es el alma mi cuidado:
quiero que las pequeñas cosas que nos desgarran
sigan siendo pequeñas, impares y solubles
para que cuando nos abandone el viento
veamos frente a frente lo invisible.
Pág. 90
No hay piedad para el hombre entre los hombres,
y aunque escondas los ojos serás visto,
oído aunque no hables,
no serás invisible,
no seguirás intacto:
tus nombres te delatan
y te muerden los dientes del camino.
Pág. 130
Mi verdad o mi fábula revelan
que es más tenaz que el hombre
el ejercicio de la cobardía.
Pág. 138
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"Quizá nuestra única misión sea la liquidación de cierta herencia espiritual que a todos nos interesa repudiar, y eso es todo". André Breton
"2000" Pablo Neruda
Editorial Losada, Buenos Aires 1974Piedad que estos siglos y sus
sobrevivientes
alegres y maltrechos, lo que no hicimos
fue por culpa de nadie, faltó acero:
lo gastamos en tanta inútil destrucción,
no importa en el balance nada de esto
Pág. 9
Y cada día salió el pan a saludarnos
sin importarle la sangre y la muerte que
vestimos los hombres...
Pág. 23
La movilización de la gente hacinada
y la geografía numerosa del hambre
Pág. 35
No hay duda que la tierra
entregó a duras penas otras cosas
de su baúl que parecía eterno:
muere el cobre, solloza el manganeso,
el petróleo es un último estertor,
el hierro se despide del carbón,
el carbón ya cerró sus cavidades.
Ahora este siglo debe asesinar
con otras máquinas de guerra, vamos
a inaugurar la muerte de otro modo,
movilizar la sangre en otras naves.
Pág. 51
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"Suelo pensar en mis fidelidades personales e irlandesas como si fuesen vocales, y en mi conciencia literaria amamantada en el inglés como si fuesen consonantes. Mi aspiración es que los poemas lleguen a ser vocablos adecuados al conjunto de mi experiencia". Seamus Heaney
"Jardín de invierno"
Pablo Neruda Editorial Losada, Buenos Aires 1974
Regresos Yo soy el hombre de tantos regresos
Que forman un racimo traicionado,
De nuevo, adiós, por su temible viaje
En que voy sin llegar a parte alguna:
Mi única travesía es un regreso.
Pág. 66
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"El arte es sólo una de las manifestaciones del espíritu creador. Lo que todo gran artista expresa en su obra es el deseo de vivir una vida más rica; su obra misma es sólo una descripción, un desarrollo, por así decirlo, de estas posibilidades. El peor pecado que puede cometerse contra el artista consiste en tomarle la palabra, y en ver en su obra una realización en lugar de una perspectiva". Henry Miller
EstravagarioPablo NerudaEditorial Losada, Buenos Aires 1958
PIDO SILENCIOPero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.
(...)
Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto. Pág. 10-11
Y CUÁNTO VIVE?(...)
Regresé a mi casa más viejo
después de recorrer el mundo.
No le pregunto a nadie nada.
Pero sé cada días menos. Pág. 14
REPERTORIO(...)
Yo soy el que fabrica sueños... Pág. 25
EL GRAN MANTELPor ahora no pido más
que la justicia del almuerzo. Pág. 27
CON ELLA... necesitamos nuestras manos
para lavar y hacer el fuego,
y que se atreva el tiempo duro
a desafiar el infinito
de cuatro manos y cuatro ojos. Pág. 28
NO TAN ALTOHay que darse un baño de tumba
y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.
Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos,
tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir.
A ser barro, a no tener ojos
A ser apellido olvidado. Pág. 30
(...)
Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte Pág. 31
PUNTONo hay espacio más ancho que el dolor,
no hay universo como aquel que sangra. Pág. 32
EL MIEDOTengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable. Pág. 34
CIERTO CANSANCIOQuiero que el hombre cuando nazca
respire las flores desnudas,
la tierra fresca, el fuego puro,
no lo que todos respiraron.
Dejen tranquilos a los que nacen!
... Dejen sitio para que vivan!
No les tengan todo pensado,
no les lean el mismo libro,
déjenlos descubrir la aurora
y ponerle nombre a sus besos.
Quiero que te canses conmigo
de todo lo que está bien hecho.
De todo lo que nos envejece.
De lo que tienen preparado
para fatigar a los otros.
Cansémonos de lo que mata
y de lo que no quiere morir. Pág. 38-39
VAMOS SALIENDO(...)
Parece que no sabemos hablar,
parece que hay palabras que huyen,
que no están, que se fueron y nos dejaron
a nosotros de trampas y con hilos.
Y de pronto ya está, ya no sabemos
de qué se trata pero estamos dentro
y ya no volveremos a mirar
como cuando jugábamos de niños,
ya se nos terminaron estos ojos,
ya nuestras manos salen de otros brazos. Pág. 42
SOLILOQUIO EN TINIEBLASQué vas a hacer con tantos días
que te sobran, y sobre todo
con tantos días que te faltan? Pág. 45
NO ME PREGUNTEN(...)
el tiempo claro es el amor,
el tiempo perdido es el llanto. Pág. 54
AQUELLOS DÍAS(...)
el presente es una valija
con un reloj de contrabando,
nuestro corazón es futuro
y nuestro placer es antiguo.
(...)
A nadie le importa temblar
con los terremotos ajenos
y en el fondo a nadie le gusta
la juventud de los vecinos.
Por eso no pido perdón. Pág. 56
MUCHOS SOMOSMe gustaría tocar un timbre
y sacar el mí verdadero
porque si yo me necesito
no debo desaparecerme. Pág. 58
AQUÍ VIVIMOSYo soy de los que viven
a medio mar y cerca del crepúsculo,
más allá de esas piedras.
(...)
Gracias doy a la tierra
por haberme
esperado
a la hora en que el cielo y el océano
se unen como dos labios,
porque no es poco, no es así? haber vivido
en una soledad y haber llegado a otra,
sentirse multitud y revivirse solo.
Amo todas las cosas,
y entre todos los fuegos
sólo el amor no gasta,
por eso voy de vida en vida,
de guitarra en guitarra,
y no le tengo miedo
a la luz ni a la sombra,
y porque casi soy de tierra pura
tengo cucharas para el infinito. Pág. 62-63
PASTORALNo se me ocurre más que el transparente
estío, no canto más que el viento,
y así pasa la historia con su carro
recogiendo mortajas y medallas,
y pasa, y yo no siento sino ríos,
me quedo solo con la primavera. Pág. 69
BALADA(...)
Todos los álamos tenían
color y temblor de campana:
hacía frío y era redondo
el cielo sobre la tristeza. Pág. 83
SONATA CON ALGUNOS PINOS(...)
hagamos profesión terrestre
toquemos tierra con el alma. Pág. 92
AMOR(...)
Qué voy a hacerle, amor, amada
no sé cómo quieren los otros,
no sé cómo se amaron los otros,
no sé cómo se amaron antes,
yo vivo viéndote y amándote,
naturalmente enamorado. Pág. 93
Dónde estará? voy preguntando
si tus ojos desaparecen.
Cuánto tarda! pienso y me ofendo.
Me siento pobre, tonto y triste,
y llegas y eres una ráfaga
que vuela desde los duraznos. Pág. 94
ITINERARIOSNadie lo sabe ni lo ignora:
es lo que pasa a todo el mundo:
se mueve la sombra en la tierra
y el alma del hombre es de sombra,
por eso se mueve. Pág. 104
VUELVE EL AMIGOCuando muere tu amigo
en ti vuelve a morirse.
Te busca hasta encontrarte
para que tú lo mates. Pág. 115
DULCE SIEMPREVersos de hojaldre que derrita
leche y azúcar en la boca,
el aire y el agua se beben,
el amor se muerde y se besa,
quiero sonetos comestibles,
poemas de miel y de harina. Pág. 119
(...)
Que tu poesía desborde
la equinoccial pastelería
que quieren devorar nuestras bocas,
todas las bocas de los niños
y todos los pobres adultos. Pág. 120
(...)
Sin nosotros o con nosotros
lo dulce seguirá viviendo
y es infinitamente vivo,
eternamente redivivo,
porque en plena boca del hombre
para cantar o para comer
está situada la dulzura. Pág. 121
DESCONOCIDOS EN LA ORILLAPor eso tengo que aprender
a nadar dentro de mis sueños
no vaya a venir el mar
a verme cuando esté dormido!
Si así sucede estará bien
y cuando despierte mañana
las piedras mojadas, la arena
y el gran movimiento sonoro
sabrán quién soy y por qué vuelvo,
me aceptarán en su instituto.
... Y yo seré otra vez feliz
en la soledad de la arena,
desarrollado por el viento
y estimado por la marina. Pág. 127
DEMASIADOS NOMBRESYo pienso confundir las cosas,
unirlas y recién nacerlas,
entreverarlas, desvestirlas,
hasta que la luz del mundo
tenga la unidad del océano,
una integridad generosa,
una fragancia crepitante. Pág. 137
POR BOCA CERRADA ENTRAN LAS MOSCASMejor guardemos orgullo
para la ciudad de los muertos
en el día de los difuntos
y allí cuando el viento recorra
los huecos de tu calavera
te revelará tanto enigma,
susurrándote la verdad
donde estuvieron tus orejas. Pág. 145
TESTAMENTO DE OTOÑO(...)
... te debo este cajón callado
en que pierden los dolores
y sólo suben a la frente
las corolas de la alegría. Pág. 172
(...)
Que no nos separe la vida
y se vaya al diablo la muerte! Pág. 173
(...)
Y ahora detrás de esta hoja
me voy y no desaparezco:
daré un salto en la transparencia
como un nadador del cielo,
y luego volveré a crecer
hasta ser tan pequeño un día
que el viento me llevará
y no sabré cómo me llamo
y no seré cuando despierte:
entonces cantaré en silencio. Pág. 175
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"Encontrar una voz significa que puedes expresar tus emociones con tus propias palabras y que tus palabras llevan en ellas el sentir tuyo; creo que ni siquiera se trata de una metáfora, ya que es muy probable que la voz poética esté íntimamente relacionada con la voz natural del poeta, con la voz que el poeta oye y atribuye al hablante ideal de las líneas que está creando". Seamus Heaney
Residencia en la tierraPablo Neruda© Pablo Neruda 1933 y Editorial Oveja Negra 1983
ALIANZA
(...)
Los días acechando cruzan en sigilo
pero caen adentro de tu voz de luz.
Oh dueña del amor, en tu descanso
fundé mi sueño, mi actitud callada. Pág. 11
(...)
MADRIGAL ESCRITO EN INVIERNO
Acércame tu ausencia hasta el fondo,
pesadamente, tapándote los ojos,
crúzame tu existencia, suponiendo
que mi corazón está destruido. Pág. 22
TIRANÍA
(...)
Un tiempo total como un océano,
una herida confusa como un nuevo ser
abarcan la tenaz raíz de mi alma
mordiendo el centro de mi seguridad. Pág. 31
SERENATA
(...)
El joven sin recuerdos te saluda, te pregunta por
su olvidada voluntad, .
(...)
O recuerdo el día primero de la sed,
la sombra apretada contra los jazmines,
el cuerpo profundo en que te recogías
como una gota temblando también. Pág. 32
ARTE POÉTICA
(...) me piden lo profético que hay en mí, con melancolía,
y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos
hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre
confuso. Pág. 39
ÁNGELA ADÓNICA
(...) amo lo tenaz que aún sobrevive en mis ojos,
oigo en mi corazón mis pasos de jinete... Pág. 42
(...)
Acecho, pues, lo inanimado y lo doliente,
y el testimonio extraño que sostengo,
con eficiencia cruel y escrito en cenizas,
es la forma de olvido que prefiero,
El nombre que doy a la tierra, el valor de mis
Sueños,
La cantidad interminable que divido
con mis ojos de invierno, durante cada día de este
mundo. Pág. 43
TRABAJO FRÍO
Como una planta perpetua, aumenta
su delgado y pálido hilo,
mojado de gotas que caen
sin sonido, en la soledad. Pág. 76
UN DÍA SOBRESALE
De lo sonoro sale el día
de aumento y grado,
y también de violetas cortadas y cortinas,
de extensiones, de sombra recién huyendo
y gotas que del corazón del cielo
caen como sangre celeste. Pág. 85
WALKING AROUND
(...)
Venir conmigo al día blanco que se muere
dando gritos de novia asesinada. Pág. 100
MATERNIDAD
La sangre tiene dedos y abre túneles
debajo de la tierra. Pág. 107
ENFERMEDADES EN MI CASA
(...) y por una sonrisa que no crece, por una boca dulce,
por unos dedos que el rosal quisiera
escribo este poema que sólo es un lamento,
solamente un lamento. Pág. 110
EL RELOJ CAÍDO EN EL MAR
(...)
Es un día de domingo detenido en el mar,
un día como un buque sumergido,
una gota de tiempo que asaltan las escamas
ferozmente vestidas de humedad transparente. Pág. 147
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"Las palabras son como puertas; Jano es hasta cierto punto su divinidad, porque mira hacia atrás a una serie de raíces y asociaciones y hacia adelante buscando clarificación de la comprensión y del sentido". Seamus Heaney
Para nacer he nacidoPablo Neruda © Herederos de Pablo Neruda 1978 y Editorial Bruguera 1980
CUADERNO 1ES MUY TEMPRANOUN AMOR
... Estoy cerca del dolor como una herida, si me tocas me dañarás irremediablemente. Pág. 10
ES MUY TEMPRANO
... Y de nuevo -oh los antiguos días!- mis recuerdos, mis dolores, mis propósitos caminan agachados a crucificarse en los senderos del espacio y del tiempo. Pág. 12
LA BONDAD
Endurezcamos la bondad, amigos.
(...) Alguna vez hay que dejar de mentir ya que, a fin de cuentas, sólo de nosotros dependemos y siempre estamos remordiéndonos a solas de nuestra falsedad, y viviendo así encerrados en nosotros mismos entre las paredes de nuestra astuta estupidez. Pág. 16
(...)
Y así sólo serán llamados buenos los de derecho corazón, los no doblegados, los insumisos, los mejores. Ellos reivindicarán la bondad podrida por tanta bajeza, ellos serán el brazo de la vida y los ricos de espíritu. Y de ellos, sólo de ellos, será el reino de la tierra. Pág. 17
LA LUCHA POR EL RECUERDO
(...)
Sólo he vivido ayer. El ahora tiene esa desnudez en espera de lo que desea, sello provisorio que se nos va envejeciendo sin amor.
Ayer es un árbol de largas ramazones, y a su sombra estoy tendido, recordando. Pág. 19
EL HUMO
(...)
Recordarla es como si enterrara mi corazón en el agua. Pág. 21
EL BARCO DE LOS ADIOSES
(...)
Desde la eternidad navegantes invisibles vienen llevándome a través de atmósferas extrañas, surcando mares desconocidos. Pág. 23
EXÉGESIS Y SOLEDAD
(...)
Emprendí la más grande salida de mi mismo: la creación, queriendo iluminar las palabras.
(...)
Traté de agregar cada vez más la expresión a mi pensamiento y alguna victoria logré: me puse en cada cosa que salió de mí, con sinceridad y voluntad Pág. 25
CUADERNO 2IMAGEN VIAJERADANZA DE ÁFRICA
(...)
Aquí se confunden aguas y religiones, en este mismo punto. Los primeros salmones budistas cruzan indiferentes al lado de las últimas truchas sarracenas. Pág. 33
EL SUEÑO DE LA TRIPULACIÓN
(...) su sueño es una descomposición del espacio, un líquido corruptor, un barreno.
(...)
Los chinos, prosternados a medias, se han encajado su máscara de sueño, helada, tiesa, y andan entre lo dormido como en el fondo de una armadura. Pág. 37
CONTRIBUCIÓN AL DOMINIO DE LOS TRAJES
(...)
El traje callejero chino es simple y sin belleza: una chaquetilla, un pantalón; el chino laborioso, hormiguero, desaparece en su común vestido; parece gastado, patinado por un trabajo de centurias, su cuerpo mismo parece usado como el mango de un martillo. Por eso, esa fantasmagoría escénica le abre la vida, y ese fantoche prodigioso parece favorecer a sus dueños. Pág. 59
CUADERNO 3FUEGO DE AMISTADLA FAMILIA REVUELTAS
(...)
Señor presidente Díaz Ordaz: Yo reclamo la libertad de José Revueltas, entre otras cosas, porque seguramente es inocente. Además, porque tiene la genialidad de los Revueltas y también, lo que es muy importante, porque lo queremos muchísimo. Pág. 137
CUADERNO 4
NAVEGAR EL HUMOCONDUCTA Y POESÍA
(...)
Es el poder de la edad o es, tal vez, la inercia que hace retroceder las frutas en el borde mismo del corazón, o tal vez o "artístico" se apodera del poeta y en vez del canto salobre que las profundas olas deben hacer saltar, vemos cada día al miserable ser humano defendiendo su miserable tesoro de persona preferida? Pág. 147
LOS TEMAS
(...) El sitio del corazón nos pertenece. Sólo solamente desde allí, con auxilio de la negra noche, del otoño, desierto, salen, al golpe de la mano, los cantos del corazón Pág. 148
SOBRE UNA POESÍA SIN PUREZA
(...)
La confusa impureza de los seres humanos se percibe en ellos, la agrupación, uso y desuso de los materiales, las huellas del pie y de los dedos, la constancia de una atmósfera humana inundando las cosas desde el interno y lo externo.
Así sea la poesía que buscamos, gastada como por un ácido por los deberes de la mano, penetrada por el sudor y el humo, oliente a orina y a azucena salpicada por las diversas profesiones que se ejercen dentro y fuera de la ley. Pág. 150
SUMARIO
(...)
Lo bueno es que pudimos soñar en el aire libre que nadie había respirado y así fueron nuestros sueños, los primeros de la tierra. Pág. 157
PÁJAROS, PAJARINES...
(...)
Así cumplí la misión que me trajo a nacer en las tierras de Chile, mi patria. Este pequeño libro es parte de mi testimonio. Y si me faltaron, como es natural, más alas y mejores cantos, los pájaros me defenderán. Pág. 160
AMÉRICA, NO APAGUES TUS LÁMPARAS
(...)
Está viva aún en el mundo la sed de dominio y la voluntad del tormento y nuestros verdugos nos acechan desde la mañana a la noche. Pero tened también cuidado de nuestros falsos libertadores, de aquellos que, no comprendiendo el espíritu de esta época, pretenden hacer de la violencia un ramo de flores para entregarlo en el altar de las libertades del hombre. Pág. 182
RAMÓN LÓPEZ VELARDE
(...)
No hay poesía más alquitarada que su poesía. Ha ido de alambique en alambique destilando la gota justa de alcohol de azahar, se ha reposado en diminutas redomas hasta llegar a ser la perfección de la fragancia. Es tal su independencia que se queda ahí dormida, como en un frasco azul de farmacia, envuelta en su tranquilidad y en su olvido. Pero al menor contacto sentimos que continúa intacta, a través de los años, esta energía voltaica. Y sentimos que nos atravesó el blanco del corazón la inefable puntería de una flecha que traía en su vuelo el aroma de los jazmines que también atravesó. Ha de saberse, asimismo, que esta poesía es comestible, como turrón o mazapán, o dulces de aldea, preparados con misteriosa pulcritud y cuya delicia cruje en nuestros dientes golosos. Ninguna poesía tuvo antes o después tanta dulzura ni fue tan amasada con harinas celestiales. Pág. 184
SHAKESPEARE, PRÍNCIPE DE LA LUZ
(...)
Romeo y Julieta es un gran alegato por la paz entre los hombres. Es la condenación del odio inútil, es la denuncia de la bárbara guerra y la elevación solemne de la paz. Pág. 190
IRREALIDAD Y MILAGRO
(...)
Mientras tanto, celebremos la irrealidad y el milagro: el hombre prueba su existencia entrando y saliendo de las puertas oscuras. Pág. 193
CUADERNO 5
REFLEXIONES DESDE ISLA NEGRACONTESTANDO UNA ENCUESTA
(...)
En cada época han dado por muerta la poesía, pero ésta se ha demostrado centrífuga y sempiterna, se ha demostrado vitalicia, resucita con gran intensidad, parece ser eterna. Pág. 197
... La poesía acompañó a los agonizantes y restañó los dolores, condujo a las victorias, acompañó a los solitarios, fue quemante como el fuego, ligera y fresca como la nieve, tuvo manos, dedos y puños, tuvo brotes como la primavera, tuvo ojos como la ciudad de Granada, fue más veloz que los proyectiles dirigidos, fue más fuerte que las fortalezas: echó raíces en el corazón del hombre.
(...)
La poesía se repartirá como consecuencia del progreso humano, del desarrollo y del acceso de los pueblos al libro y a la cultura.
(...)
La poesía tiene comunicación secreta con los sufrimientos del hombre. Hay que oír a los poetas. Es una lección de la historia. Pág. 198
ME LLAMO CRUSOE
(...)
El hombre no quiere aislarse. La soledad es contra natura. El ser humano tiene curiosidad diurna y nocturna por el ser humano. Los animales apenas se miran o se advierten. Sólo los perros, los hombres y las hormigas demuestran irresistible curiosidad por su propia especie y se miran, se palpan, se huelen. Pág. 201
UNA SEÑORA DE BARRO
(...)
Que me perdone Marta Colvin, pero la mejor obra escultórica chilena que yo conozco es una "mona con guitarra", de greda, una de las tantas que se han hecho en el ombligo mundial de la cerámica: Quinchamalí. Esta señora de la guitarra es más alta y más ancha que las acostumbradas. Es difícil la ejecución de este gran tamaño, me contaron las artesanas, las loceras. Ésa la hizo una campesina de casi cien años, que murió hace ya tiempo. Resultó tan bella, que viajó a Nueva York en esos años, y se mostró en la Exposición Universal. Ahora me mira desde la mesa más importante de mi casa. Yo no dejo de consultarla. La llamo la Madre Tierra. Tiene redondez de colina, sombras que dan las nubes de estío sobre el barbecho y, a pesar de haber navegado por los mares, conserva ínclito olor a barro, a barro de Chile. Pág. 208
CON CORTÁZAR Y ARGUEDAS
(...)
Por otro lado, la envidia es reproductiva, endémica e inmortal en tierras literarias semicoloniales. Posee tal poder de resurrección que brota en configuraciones diferentes sin tomar nunca, por supuesto, forma de espiga o condición de pan. Es eminentemente destructiva y amarga: no alimenta. Pág. 272
EL ‘WINNIPEG’ Y OTROS POEMAS
Me gustó desde un comienzo la palabra "Winnipeg". Las palabras tienen alas o no las tienen. Las ásperas se quedan pegadas al papel, a la mesa, a la tierra. La palabra Winnipeg es alada. La vi volar por primera vez en un atracadero de vapores, cerca de Burdeos. Pág. 293
CUADERNO 7
PABLO NERUDA HABLA
EL POETA NO ES
UNA PIEDRA PERDIDA
El poeta no es una piedra perdida. Tiene dos obligaciones: partir y regresar.
El poeta que parte y no vuelve es un cosmopolita. Un cosmopolita es apenas un hombre, es apenas un reflejo de la luz moribunda. Pág. 389
(...)
No pertenezco a esas familias que predicaron el orgullo de casta por los cuatro costados y luego venden su pasado en un remate. Pág. 392
BIEN VALE HABER VIVIDO
SI EL AMOR ME ACOMPAÑA
(...) Canto y fecundación es la poesía.
(...) Es el primer deber del humanista y la fundamental tarea de la inteligencia asegurar el conocimiento y el entendimiento entre todos los hombres. Pág. 395
HUÉSPED DE CARACAS
(...) Un puñado de esencia infernal, de energía desencadenada pueda hacer cenizas y terminar con las construcciones y las vidas, un solo puñado de átomos puede terminar con las construcciones y las vidas, un solo puñado de átomos puede terminar con Caracas y con Buenos Aires, con Lima y con Santiago, con la poderosa Nueva York y la plateada Leningrado. Pág. 400
LA POESÍA ES UNA INSURRECCIÓN
La poesía es una insurrección. No se ofende el poeta porque le llaman subversivo. La vida sobrepasa las estructuras y hay nuevos códigos para el alma.
(...)
Los poetas odiamos el odio y hacemos guerra a la guerra. Pág. 409
LA TORRE, PRADO
Y MI PROPIA SOMBRA
Un verdadero escritor nacional es un héroe purísimo que ningún pueblo puede darse el lujo de soslayar. Pág. 411
(...)
En la literatura y en las artes se producen a menudo los maestros. Algunos que tienen mucho que enseñar y algunos que se mueren por amaestrar, es decir, por la voluntad de dirigir. Creo saber, de lo poco que sé de mí mismo, que no pertenezco ni a los unos ni a los otros, sino simplemente a esa gregaria multitud siempre sedienta de los que quieren saber. Pág. 421
(...)
No reclamo para mí ningún privilegio de soledad: no la tuve sino cuando se me impuso como condición terrible de mi vida. Y entonces escribí mis libros como los escribí, rodeado por la adorable multitud, por la infinita y rica muchedumbre del hombre. Ni la soledad ni la sociedad pueden alterar los requisitos del poeta, y los que se reclaman de una o de otra exclusivamente falsean su condición de abejas que construyen desde hace siglos la misma célula fragante, con el mismo alimento que necesita el corazón humano. Pero no condeno ni a los poetas de la soledad ni a los altavoces del grito colectivo: el silencio, el sonido, la separación y la integración de los hombres, todo es material para que las sílabas de la poesía se agreguen precipitando la combustión de un fuego imborrable, de una comunicación inherente, de una sagrada herencia que desde hace miles de años se traduce en la palabra y se eleva en el canto. Pág. 424
(...)
El mundo de las artes es un gran taller en el que todos trabajan y se ayudan, aunque no lo sepan ni lo crean. Pág. 425
Hombres de mucha edad como el insigne Lord Bertrand Russel, como Charles Chaplin, como Pablo Picasso, como el norteamericano Linus Pauling, como el doctor Scweitzer, como Lázaro Cárdenas, se opusieron en nombre de millones de hombres a la amenaza de la guerra atómica y de pronto pudo ver el ser humano que estaban representados y defendidos todos los hombres, aun los más sencillos, y que la inteligencia no podía traicionar a la humanidad. Pág. 430
(...)
Mi fe en todas las cosechas del futuro se afirma en el presente. Y declaro, por mucho que se sepa, que la poesía es indestructible. Se hará mil astillas y volverá a ser cristal. Nació con el hombre y seguirá cantando para el hombre. Cantará. Cantaremos. Pág. 431
ARDIENTE EN LA PAZ
(...)
También nosotros, y nuestros pueblos, tenemos que escoger entre caminos opuestos. Tenemos que inclinarnos para saludar y luego combatir. Debemos escoger entre la creación y la destrucción, entre el amor y el vacío, entre la paz y la guerra, entre la vida y la muerte. Nunca fue más grande el poder de la muerte y nunca tuvo el ser humano mayor conocimiento del peligro. Por lo tanto, nuestro deber nunca fue más perentorio: nadie puede evadirlo: es el mandato de nuestro tiempo. Pág. 433
(...)
Queremos la paz entre los hombres, como los caminantes esperan el agua en el camino para restablecer la fuerza perdida.
(...)
Pienso que el diálogo no puede agotarse, que ningún conflicto es un túnel cerrado y que puede entrar la luz del entendimiento por los dos extremos. Pág. 440
EL ALBATROS ASESINADO
(...)
A pesar del medio siglo de entendimiento intelectual, la relación entre los ricos y los pobres, entre países que prestan algunos mendrugos y otros países que necesitan comer, sigue siendo una relación en que se reúnen la angustia y el orgullo, la justicia y el derecho a la vida. Pág. 441-442
(...)
Walt Whitman me enseña más que Cervantes: en una obra no queda humillado el ignorante ni es ofendida la condición humana.
(...)
Las colonias de las naciones más brillantes han dejado siglos de silencio. El colonialismo parece matar la fertilidad y la capacidad creadora. Bastará con que les diga que en tres siglos de dominación española en toda América no tuvimos más de dos o tres escritores admirables. Pág. 443
(...)
Las batallas políticas han sido inseparables de la poesía. La liberación del hombre pasa a veces por la sangre, pero siempre por el canto. El canto humano se enriquece cada día en nuestra gran época de martirio y de liberación. Pág. 444
(...)
Los escritores somos fácilmente individualistas, difícilmente colectivistas, llevamos un germen subversivo que forma parte de nuestra expresión y de nuestro ser, y nuestra rebeldía tiende muchas veces a manifestarse contra nosotros mismos. Buscamos a los enemigos más próximos y los hallamos equivocadamente entre los que más se parecen a nosotros. Congregarnos es tarea de gigantes. Y congregarnos a través de separaciones políticas, lingüísticas y raciales es una gran empresa. Honor a los que han hecho posible el sentimiento de unidad entre los escritores de todos los países sin rechazar sectariamente sus tendencias o sus creencias. Pág. 445-446
LA PRESENCIA INVISIBLE
(...)
Yo pertenezco con orgullo a la multitud humana, no a nos pocos sino a unos muchos, y estoy aquí rodeado por su presencia invisible. Pág. 448
LA POESÍA NO HABRÁ CANTADO EN VANO
(...)
Y pienso que la poesía es una acción pasajera o solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uso mismo, la intimidad del hombre y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso con no menor fe que todo está sostenido -el hombre y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesía- en una comunidad cada vez más extensa, en un ejercicio que integrará para siempre en nosotros la realidad y los sueños, porque de tal manera los une y los confunde. Pág. 454
(...)
Digo que los enemigos de la poesía no están entre quienes la profesan o resguardan, sino en la falta de concordancia del poeta. De ahí que ningún poeta tenga más enemigo esencial que su propia incapacidad para entenderse con los más ignorados y explotados de sus contemporáneos; y esto rige para todas las épocas y para todas las tierras. Pág. 454-455
(...)
Extendiendo estos deberes del poeta, en la verdad o en el error, hasta sus últimas consecuencias, decidí que mi actitud dentro de la sociedad y ante la vida debía ser también humildemente partidaria. Lo decidí viendo gloriosos fracasos, solitarias victorias, derrotas deslumbrantes. Comprendí, metido en el escenario de las luchas de América, que mi misión humana no era otra sino agragarme a la extensa fuerza del pueblo organizado, agragarme con sangre y alma, con pasión y esperanza, porque sólo de esa henchida torrentera pueden nacer los cambios necesarios a los escritores y a los pueblos. Pág. 457
(...)
Porque creo que mis deberes de poeta no sólo me indicaban la fraternidad con la rosa y la simetría, con el exaltado amor y con la nostalgia infinita, sino también con las ásperas tareas humanas que incorporé a mi poesía.
(...)
Hace hoy cien años, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los desesperados, escribió esta profecía: A l'aurore, armés d'une ardente patience, nous entrerons aux splendides Villes. (Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las espléndidas ciudades.)
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"La mente creadora monta a horcajadas del silencio". Seamus Heaney
Canto GeneralPablo Neruda© Pablo Neruda 1950 y Editorial Bruguera 1980
LA LÁMPARA EN LA TIERRAI
Como una lanza terminada en fuego
apareció el maíz... Pág. 9
III
(...) Todas las águilas del cielo
nutrían su estirpe sangrienta
en el azul inhabitado,
y sobre las plumas carnívoras
volaba encima del mundo
el cóndor, rey asesino,
fraile solitario del cielo,
talismán negro de la nieve,
huracán de la cetrería. Pág. 12
III LOS CONQUISTADORESXXI
Así empezó la sangre,
la sangre de tres siglos, la sangre océano,
la sangre atmósfera que cubrió mi tierra
y el tiempo inmenso, como ninguna guerra. Pág. 60
(...) La luz vino a pesar de los puñales. Pág. 68
IV LOS LIBERTADORES
XXI
Anduve San Martín, tanto y de sitio en
sitio,
que descarté tu traje, tus espuelas, sabía
que alguna vez, andando en los caminos
hechos para volver, en los finales
de cordillera, en la pureza
de la intemperie que de ti heredamos,
nos íbamos a ver de un día a otro.
(...)
Eres extenso entre todos los héroes. Pág. 98
(...)
San Martín, otros capitanes
fulguran más que tú, llevan bordados
sus pámpanos de sal fosforescente,
otros hablan aún como cascadas,
pero no hay uno como tú, vestido
de tierra y soledad, de nieve y trébol. Pág. 99
XXVII
Las palabras abrieron un sendero
que iba y volvía en ellos mismos.
Aquellos dos cuerpos se hablaban,
se rechazaban, se escondían,
se incomunicaban, se huían. Pág. 114
XXXIV
Toda lágrima toca su corriente.
Todo fuego estremece su estructura.
Y así de la yacente fortaleza,
del escondido germen caudaloso
salen los combatientes de la isla. Pág. 123
XXXV
... Mr. North se instala en el Club.
Cien whiskies van para su mesa,
cien comidas para abogados,
para el Parlamento, champaña
para los tradicionalistas.
Corren agentes hacia el Norte,
las hebras van, vienen y vuelven.
Las suaves libras esterlinas
tejen como arañas doradas
una tela inglesa, legítima
par mi pueblo un traje sastre
de sangre, pólvora y miseria. Pág. 125
... Mira a través de la ventana
un trozo postrero de patria,
pensando en todo el largo cuerpo
de Chile, oscurecido
como una página nocturna.
Viaja, y sin ver cruzan sus ojos,
como en los vidrios de un tren,
rápidos campos, caseríos,
torres, riberas anegadas,
pobreza, dolores, harapos.
El soñó un sueño preciso,
quiso cambiar el desgarrado
paisaje, el cuerpo consumido
del pueblo, quiso defenderlo.
Es tarde ya, escucha disparos
aislados, los gritos vencedores,
el salvaje malón, los aullidos
de la "aristocracia", escucha
el último rumor, el gran silencio,
y entra con él, recostado, a la muerte. Pág. 126
XXXVI
... Pedimos patria para el humillado.
... La tierra se reparte con un rifle.
... Déjame galopar en tu destino
y llenarme de pólvora y arados. Pág. 128
XXXVII
Llegó el dólar de dientes agresivos
a morder territorio,
en la garganta pastoril de América. Pág. 129
(...)
Sandino estaba en el silencio,
en la plaza del Pueblo, en todas
partes estaba Sandino,
matando norteamericanos,
ajusticiando invasores.
Y cuando vino la aviación,
la ofensiva de los ejércitos
acorazados, la incisión
de aplastadores poderíos,
Sandino, con sus guerrilleros,
como un espectro de la selva,
era un árbol que se enroscaba
o una tortuga que dormía
o un río que se deslizaba.
Pero árbol, tortuga, corriente
fueron la muerte vengadora,
fueron sistemas de la selva,
mortales síntomas de araña. Pág. 130
(...)
Esta es la historia de Sandino,
capitán de Nicaragua,
encarnación desgarradora
d nuestra arena traicionada,
dividida acometida,
martirizada y saqueada. Pág. 131
XLIII
(...)
Alguien que recibió la paz del héroe
la guardó en su bodega, alguien robó los
frutos
de la cosecha ensangrentada
y dividió la geografía
estableciendo márgenes hostiles,
zonas de desolada sombra ciega. Pág. 151
XV YO SOY... Lo primero que vi fueron árboles, barrancas
decoradas con flores de salvaje hermosura... Pág. 409
II
Amor, tal vez amor indeciso, inseguro:
sólo un golpe de madreselvas en la boca,
sólo unas trenzas cuyo movimiento subía
hacia mi soledad como una hoguera negra,
y lo demás: el río nocturno, las señales
del cielo, la fugaz primavera mojada,
la enloquecida frente solitaria, el deseo
levantando sus crueles tulipas en la noche,
Yo deshojé las constelaciones, hiriéndome,
afilando los dedos en el tacto de estrellas,
hilando hebra por hebra la contextura helada
de un castillo sin puertas,
o estrellados amores
cuyo jazmín detiene su transparencia en vano,
oh nubes que en el día del amor desembocan
como un sollozo entre las hierbas hostiles,
desnuda soledad amarrada a una sombra,
a una herida adorada, a una luna indomable.
Y entonces dulce rostro, azucena quemada,
tú la que no dormiste con mi sueño, bravía,
medalla perseguida por una sombra, amada
sin nombre, hecha de toda la estructura
del polen,
De todo el viento ardiendo sobre estrellas
Impuras:
... oh amor, desenredado jardín que se consume,
en ti se levantaron mis sueños y crecieron
como una levadura de panes tenebrosos. Pág. 410-411
X
España, envuelta en sueño, despertando
como una cabellera con espigas,
te vi nacer, tal vez entre las breñas y las tinieblas, labradora,
Pero te vi atacada en las esquinas
por los antiguos bandoleros. Iban
enmascarados, con sus cruces hechas
de víboras, con los pies metidos
en el glacial pantano de los muertos.
Entonces vi tu cuerpo desprendido
de matorrales, roto
sobre la arena encarnizada, abierto,
sin mundo, aguijoneado en la agonía.
Hasta hoy corre el agua de tus peñas
entre los calabozos, y sostienes
tu corona de púas en silencio,
a ver quién puede más, si tus dolores
o los rostros que cruzan sin mirarte. Pág. 417
XI
El firme amor, España, me diste con tus
dones.
Vino a mí la ternura que esperaba
y me acompaña la que lleva el beso
más profundo a mi boca.
No pudieron
apartarla de mí las tempestades
ni las distancias agregaron tierra
al espacio de amor que conquistamos.
Cuando antes del incendio, entre las mieses
de España apareció tu vestidura,
yo fui doble noción, luz duplicada,
y la amargura resbaló en tu rostro
hasta caer sobre piedras perdidas.
De un gran dolor, de arpones erizados
desemboque en tus aguas, amor mío,
como un caballo que galopa en medio
de la ira y la muerte, y lo recibe
de pronto una manzana matutina,
una cascada de temblor silvestre.
Desde entonces, amor, te conocieron
los páramos que hicieron mi conducta,
el océano oscuro que me sigue,
y los castaños del Otoño inmenso.
Quién no te vio, amorosa, dulce mía,
en la lucha, a mi lado, como una
aparición, con todas las señales
de la estrella? Quién, si anduvo
entre las multitudes a buscarme,
porque soy grano del granero humano,
no te encontró, apretada a mis raíces,
elevada en el canto de mi sangre? Pág. . 418
No sé, mi amor, si tendré tiempo y sitio
de escribir otra vez tu sombra fina
extendida en mis páginas, esposa:
son duros estos días y radiantes,
y recogemos de ellos la dulzura
amasada con párpados y espinas.
Ya no sé recordar cuándo comienzas:
estabas antes del amor,
venías
con todas las esencias del destino,
y antes de ti, la soledad fue tuya,
fue tal vez tu dormida cabellera.
Hoy, copa de mi amor, te nombro
apenas,
título de mis días, adorada,
y en el espacio ocupas como el día
toda la luz que tiene el universo. Pág. 418-419
XXIII
(...)
He renacido muchas veces, desde el fondo
de estrellas derrotadas, reconstruyendo el hilo
de las eternidades que poblé con mis manos,
y ahora voy a morir, sin nada más, con tierra
sobre mi cuerpo, destinado a ser tierra.
El mundo
tiene un color desnudo de manzana: los ríos
arrastran un caudal de medallas silvestres
y en todas partes vive Rosalía la dulce
y Juan el compañero...
Ásperas piedras hacen
el castillo, y el barro más suave que las uvas
con los restos del trigo hizo mi casa.
Anchas tierras, amor, campanas lentas, Pág. 431
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"El hombre ha creado la muerte". William Yeats
El fin del viajePablo Neruda ASÍ TE QUIERO
I
Te quiero como quieren la vida
hasta el día en que mueren, los mortales. Pág. 17
II
Ay, cuánto te amo, a ti,
la que hiciste que hablaran a la vez
en las profundas grutas del corazón
el universo entero
y la soledad mentirosa! Pág. 18
(...)
Los sueños nacen de la noche
y el deber del día es nacer
y dar la luz
para que busquemos las llaves
que se escondieron en la noche. Pág. 25
MUJER
(...) mujer sagrada que de la miseria
multiplica su pan con llanto y lucha,
mujer,
(...)
y levadura santa de la vida,
(...)
.la tierra es grande y sufre:
está dando a luz el futuro:
ayudemos al nacimiento
de la igualdad y la alegría. Pág. 42
PALADINO PARA MIGUEL
(...)
Sesenta años se pasó en este extraño negocio
de gastar y no gastarse, de querer y ser querido. Pág. 45
CORONA DE INVIERNO PARA
NAZIM HIKMET
(...) tu corazón herido sólo traía luz.
(...) Gracias por lo que fuiste y por el fuego
que tu canción dejó para siempre encendido. Pág. 49
ROMEO Y JULIETA
(...)
Una lección nos dio la triste historia
no sólo de dos flores de Verona,
no sólo de su muerte y de su gloria.
Sino de tanta sangre derramada
por la inútil crueldad y la demencia
siempre en el mundo abierta y desatada. Pág. 65
(...)
Honor a Shakespeare y a su luz desnuda. Pág. 66
A LA MEMORIA DE RICARDO FONSECA
Nosotros, los chilenos, qué indiferentes somos
al parecer, pero que venga el enemigo!
y encontrará las filas más duras que el diamante
porque la patria está contigo. Pág. 67
EL FIN DEL VIAJE
Sí, de la belleza o de la verdad
enteras o destrozadas porque de las ruinas y de los
fragmentos
sale de nuevo la vida, como de la derrota
se reconstruye con lágrimas y con espadas, la
esperanza. Pág. 79
(...)
Nunca estuvimos tan amenazados, la tierra, y
la familia,
el cristal y la miel, la golondrina y el recién nacido
y las casas inmensas se derriban con una copa de
pólvora. Pág. 82
(...)
Unamos nuestras manos con las manos del mundo
para que así se vea nuestra sangre en la aurora. Pág. 84
PALOMA POR DENTRO
(...) como un naufragio hacia adentro nos morimos. Pág. 109
Ir a ÍndiceRegresar a la página principal"La poesía si quiere mantener una eficacia continua, depende del juego de sonidos no sólo en el oído del lector sino también en el del escritor". Seamus Heaney
Cantos ceremonialesPablo Neruda© Editorial Losada 1961 y Seix Barral 1977
EL SOBRINO DE OCCIDENTE(...) y la soledad era pura,
era un libro entreabierto, un armario con sol olvidado. Pág. 9
(...) y poco a poco el mundo tiene gusto a gusano
y no hay hierba, no existe rocío en el planeta. Pág. 10
LA INSEPULTA DE PAITAELEGÍA DEDICADA A LA MEMORIA
DE MANUELA SÁENZ
AMANTE DE SIMÓN BOLÍVAR(...) Y no volvió raíz ni primavera,
todo se fue en la ola y en el viento! Pág. 15
(...) y ella está aquí, pero ya nadie
puede reunir su belleza. Pág. 21
VI
Manuela, brasa y agua, columna que sostuvo
no una techumbre vaga sino una loca estrella. Pág. 22
VIII
Así, tal vez desnuda, paseas con el viento
que sigue siendo ahora tu tempestuoso amante.
Así existes ahora como entonces: materia,
verdad, vida imposible de traducir a muerte. Pág. 24
XI
Ésta fue la mujer herida:
en la noche de los caminos
tuvo por sueño una victoria,
tuvo por abrazo el dolor.
Tuvo por amante una espada. Pág. 25
XII
Entregaste dones y dudas,
idolatrada irrespetuosa. Pág. 25
XV
(...) Quiero compartir el olvido. Pág. 27
XVI
Conocí el exilio del canto,
y ése sí tiene medicina,
porque se desangra en el canto,
la sangre sale y se hace canto. Pág. 28
XVIII
(...) niña infernal de los recuerdos,
ángela color de espada. Pág. 30
(...) cómo iba y venía el olvido
y cómo el tiempo no volvía:
sólo soledad sin salida
y estas rocas de alma terrible
manchadas por los alcatraces. Pág. 31
XXI
El Amante en su sueño sentirá que lo llaman:
alguien, por fin aquella, la perdida, se acerca
y en una sola barca viajará la barquera
otra vez, con el sueño y el Amante soñando,
los dos, ahora reunidos en la verdad desnuda:
cruel ceniza de un rayo que no enterró la muerte,
ni devoró la sal, ni consumió la arena. Pág. 32-33
XXII
Y nave y costa y mar
y tierra y canto
navegan al olvido. Pág. 35
EL GRAN VERANOI
Oh amor de aquellos pobres días, soy
aquel que no tocó la dicha
sino mucho más tarde...
(...)
Oh día, espada espléndida! Oh pez puro
que cortas con tu aguda dirección
las tinieblas, la noche, la desdicha, Pág. 39
(...)
y los decapitados cereales
se duermen en el pan de la cosecha. Pág. 40
III
No tengo ya raíces,
he volado
de oro en oro,
de pluma a polen
sin saber volar,
con alas espaciosas
lentas
sobre
la impaciencia. Pág. 41
(...)
va mi razón nadando en el verano
sin ropa en la frescura
y no termina.
(...) no termina
el verano redondo,
el río puro,
la transparente
sortija del sol
y de la tierra. Pág. 42-43
IV
la copa de la noche se ha llenado
de sal que brilla en el cielo
y vino negro.
(...) y verde es el susurro del verano
que huye de las ciudades
hacia la selva verde
y se detiene
de pronto en la arena:
tiene manos de eclipse,
cola de oro... Pág. 44
TOROI
España estaba seca,
sedienta, devorada, tensa como un tambor,
seca como la luna estaba España
y había que regar pronto antes de que ardiera,
ya todo era amarillo,
de un amarillo viejo y pisoteado,
ya todo era de tierra Pág. 49
IV
Entonces cayó la primera gota de sangre y floreció,
la tierra recibió sangre y la fue consumiendo
como una terrible bestia escondida que no puede saciarse,
no quiso tomar agua,
cambió de nombre su sed,
y todo se tiñó de rojo... Pág. 50
CORDILLERASV
(...) era el color del pan amasado en la luna,
eran los resplandores del cinc y la manzana,
el humo que olvidó llorando la amatista,
el fulgor de la muerte dentro de la esmeralda,
el ataúd morado de la geología.
VI
Era mi patria y estaba desnuda. ... Pág. 59
ELEGÍA DE CÁDIZ
I
(...) los días en que fui más pequeño que un hombre
y más ancho que un niño, lo que llaman pasado... Pág. 63
II
Tal vez la tierra sólo gasta sus sombras.
Sólo gasta la luz que limpia su vestido,
sólo gasta el invierno que lava sus raíces,
y ella se queda intacta, sonora, fresca, pura,
como antigua medalla que canta todavía,
lisa, dorada, en medio del tiempo que envejece. Pág. 64
III
La guerra segregó su vinagre infernal,
su inexplicable cólera contra las callejuelas
y la puerta del mar que nunca conoció
naves que se llamaran "Remordimiento" o "Sangre". Pág. 65
VII
(...) entonces comprendieron que sin ninguna broma
el hambre es sangre y el idioma es hambre. Pág. 68
(...)
Sin embargo, a través de la aspereza
se mueve el hombre del hierro a la rosa,
de la herida a la estrella.
Algo pasa: el silencio dará a luz.
(...)
Cambia el hombre de la rosa al hierro.
Los pueblos iluminan toda la geografía. Pág. 69
CATACLISMOHombre soy, por qué nací en la tierra?
Dónde está mi mortaja?
Ésta es la muerte? Pág. 73
III
(...) allí donde yo estuve llegó a mis labios la muerte,
allí donde yo pasé se sacudió la tierra
y se quemó mi corazón con un solo relámpago. Pág. 74
VII
Así, nació de barro,
de barro de volcán
el primer hombre. Pág. 78
X
El miedo envuelve los huesos como una nueva piel,
envuelve la sangre con la piel de la noche,
bajo la planta de los pies mueve la tierra:
no es tu pelo, es el miedo en tu cabeza
como una cabellera de clavos verticales
y lo que ves no son las calles rotas
sino, adentro de ti, tus paredes caídas,
tu infinito frustrado, se desploma
otra vez la ciudad, en tu silencio sólo se oye
la amenaza del agua, y en el agua
los caballos ahogados galopan en tu muerte. Pág. 79
XI
(...) La ternura tiene una mano de ciclón tardío
para recuperar sus miserables tesoros
y luego olvido y lluvia lavan las manchas digitales
del devorado.
(...) Y crecerá más de una flor, más de un pan, más de un hombre
de las mismas raíces olvidadas del miedo. Pág. 80
XIII
(...) pongámonos en la cara la única sonrisa que flotó sobre el agua
recojamos el sombrero quemado y el apellido muerto,
vistámonos de nuevo de hombre y de mujer desnudos: Pág. 81
(...) fundemos otra vez la patria temblorosa. Pág. 82
LAUTRÉAMONT RECONQUISTADO
I
Cuando llegó a París tuvo mucho que hacer.
Éstas eran las verdaderas calles del hombre.
(...)
Las casas eran tan grandes que la sabiduría
se empequeñeció y corrió como rata al granero
(...) fabricó lobos para defender la luz,
acumuló agonía para salvar la vida,
fue más allá del mal para llegar al bien. Pág. 85
II
(...)
Desde la selva el viento militar
llegaba en un confuso olor a hierba ardiendo.
Los fusiles quebrados a la vera del río
entraban en el agua y a plena medianoche
se habían convertido en guitarras, el viento
repartía sollozos y besos de las barcarolas.
III
(...)
Escribiste a caballo, galopando
entre la dura hierba y el olor a camino,
a soledad, a noche y herraduras! Pág. 86
IV
(...) sólo de claridad debe vivir el hombre. Pág. 88
V
El amor desbordando de su copa.
El deber hijo puro de la madera.
El rocío que corre saludando a las hojas.
La bondad con más ojos que una estrella.
El honor sin medalla ni castillo. Pág. 89
OCÉANA
I
(...)
Quiero oír lo invisible, lo que cayó del tiempo
al palio equinoccial de las palmeras. Pág. 93
IV
(...)
Entonces, fui gastando mi sonrisa y cayeron
uno a uno mis dientes en la caja de hierro. Pág. 94
VI
Sirena o palma plena, paloma de la espuma,
sosiego de guitarras en lento y alto vuelo,
repíteme el cantar que en mi sangre circula
sin que tuviera voz hasta que tú llegaste,
llegaste palpitante de espuma peregrina,
de costas que no existen, duramente doradas,
de los cuentos caídos hoja por hoja al agua
y a la tierra poblada por negros regimientos.
VII
(...)
Tengo hambre de no ser sino piedra marina,
X
Yo soy, Océana, sólo alguien que te esperaba
en la torre de un faro que no existe,
y éste es un cuento en donde no sube otra marea
que tus senos marinos bajo la luz nocturna.
Y sólo dos verdades hay en esta sonata:
tus dos ojos oscuros abiertos en el agua.
FIN DE FIESTAI
... Seguirá siendo, pero yo, invisible,
alguna vez ya no podré volver
con brazos, manos, pies, ojos, entendimiento,
enredados en sombra verdadera. Pág. 101
VI
No gusta a los estetas la moraleja, murió
cuando la poesía enseñaba al hombre a ser hombre
y además le dejaba un fulgor de violeta en el alma.
Por eso digo dónde y cómo
y en todas partes desde el turno al petróleo
se ensangrentaba el mundo preguntando,
cuánto? y el grano de la cólera crecía
con el cuánto en las sílabas de todos los idiomas,
si digo y sigo seré un violín gastado,
un trovador que agobió la duda y la verdad. Pág. 103
VIII
(...) es libre el agua y se sacude sola,
se mueve y lava, lava,
lava piedras, arenas, utensilios, heridos,
no se consume como el fuego sangriento,
no se convierte en polvo ni en ceniza. Pág. 104-105
IX
(...) De agua, de sueño, de verdad desnuda,
de piedra y sombra
somos o seremos,
y los nocturnos no tenemos luz,
bebemos noche pura,
en el reparto nos tocó la piedra
del horno cuando fuimos
a sacar el pan
sacamos sombra
y por la vida
fuimos
divididos:
nos partió la noche, Pág. 105
(...) y anduvimos
sin tregua, traspasados
por estrellas. Pág. 106
XI
(...) los números, los años son infieles,
los meses se reúnen en un túnel tan largo
que Abril y Octubre suenan como dos piedras locas,
y en un solo canasto se juntan las manzanas,
en una sola red la plata del pescado,
mientras la noche corta con una espada fría
el resplandor de un día que de todas maneras
vuelve mañana, vuelve si volvemos. Pág. 107
XIII
Qué podía decir sin tocar tierra?
A quien me dirigía sin la lluvia?
Por eso nunca estuve donde estuve
y no navegué más que de regreso
y de las catedrales no guardé
retrato ni cabellos: he tratado
de fundar piedra mía a plena mano,
con razón, sin razón, con desvarío,
con furia y equilibrio: a toda hora
toqué los territorios del león
y la torre intranquila de la abeja,
por eso cuando vi lo que ya había visto
y toqué tierra y lodo, piedra y espuma mía,
seres que reconocen mis pasos, mi palabra,
plantas ensortijadas que besaban mi boca,
dije: "aquí estoy", me desnudé en la luz,
dejé caer las manos en el mar,
y cuando todo estaba transparente,
bajo la tierra, me quedé tranquilo.
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